Cuando ya termina el día

o recién estrenada la mañana...

la tranquilidad nos permite parar,

entrar en nuestro interior

y dejar que nuestras palabras más profundas

animen de nuevo nuestro corazón.

Te invito a empezar mañana el día con estas palabras de un poeta y sabio de la India.

"Vengo a ti para que me acaricies
antes de comenzar el día.

Que tus ojos se posen un momento sobre mis ojos.
Que acuda a mi trabajo sabiendo
que me acompañas, Amigo mío.

¡Pon tu música en mí
mientras atravieso el desierto del ruido!

Que el destello de tu Amor
bese las cumbres de mis pensamientos
y se detenga en el valle de mi vida,
donde madura la cosecha".

(R. Tagore)