Si estas buenas noches te sirven, al final de cada día,
para encontrar un tiempo de reflexión, de tranquilidad...
te invito a que no lo pierdas. ¡Necesitamos tanto tener tiempos así!

Puede ser un momento para revisar el día,
para programar el día siguiente...
para agradecer,
para corregir,
para pedir pedón y perdonar...

Hazlo en clave de oración. ¡Es tan sencillo!
Puedes hacer que este momento sea especial,
bastan unos sencillos elementos:

... haz silencio o acompáñate de una música tranquila

... enciende una vela, una pequeña luz al comenzar

... extiende tus manos

Poco a poso, con insistencia, convertirás este momento
en tu momento, y te sorprenderás en compañía de Alguien.

... a Él dale las gracias

... a Él dile tus pensamientos

... a Él hazle tus preguntas

¿No tienes tiempo? ¡Verás que sí!
Para las cosas importantes siempre hay tiempo.

Recuerda que, por muchas prisas que tengamos,
siempre tenemos tiempo para salir de casa calzados.