¿Será posible que alguien pueda vivir en nuestro mundo
y no ser capaz de ver tanto amor?
¿Será porque amamos poco?

Las palabras que esta noche comparto
son las de un joven que lamentablemente
no encontraba el amor a su alrededor
y convirtió su necesidad en una oración:

"Señor, no soy capaz de rezar,
porque nunca nadie me ha enseñado.
Incluso ahora no sé qué decirte.

¿Es verdad que existes?
Si existes, ¿por qué no me dejas verte?
¡Quizá pretendo demasiado!

Las cumbres de las montañas, el mar, las flores...
toda la creación habla de ti,
pero yo no soy capaz de descubrirte.

Dicen que el amor
es una prueba de tu existencia:
quizá es por esto por lo que no te conozco.
Nunca me he sentido amado 
como para percibir tu presencia.

Señor,
haz que encuentre un amor que me lleve a ti,
un amor sincero, desinteresado,
fiel y generoso,
que sea un poco tu imagen"


(Anónimo en un diario encontrado
en un accidente de tráfico)